domingo, 27 de noviembre de 2011

TRABAJOS MANUALES: LOS ESCLAVOS DEL TOMATE.

La utilización de menores como agrícolas no es un problema nuevo. A la cosecha de tomate se suman 200 mil jornaleros de los estados de Veracruz, Oaxaca y Puebla que llegaron a Sinaloa este año. De esa cifra, 24 mil son menores de 14 años.
Detrás de cada niño jornalero de entre 8 y 14 años hay grandes ganancias para los agricultores, estos producen igual que un adulto, tienen la estatura adecuada frente a la mata de tomates y tienen más energía. Cada kilo de tomate cherry  le es pagado a un peso con cuarenta centavos y de los 5 millones de niños que trabajan en México, sólo el  65% no reciben pago, esto no es provocado por el patrón sino por el carácter cultural de cada familia y por la necesidad de subsistir.

La presencia laboral de los niños en los surcos no es un asunto aislado, mucho menos cuando la legislación laboral es tan laxa a favor de los empresarios. Por lo tanto se invierte 6.8 veces más en un niño de primaria general que en uno migrante que trabaja.

  COMENTARIO:

Es triste darnos cuenta de la otra cara de la infancia en México. El trabajo tan pesado y peligroso que los niños realizan para poder tener algo de comer, dejando de lado la imaginación y el tiempo de jugar.
Enfatizamos que para las niñas el riesgo de exposición de sustancias es grave, puesto que cuando llegue hacer madres el producto puede nacer con algún tipo de malformación genética, debido al contacto con los plaguicidas. Por otro lado los niños podrían sufrir esterilidad.
Creemos que la autoridades son cómplices del delito tan grande que se está cometiendo con los niños, ya que estas, por una fuerte cantidad de dinero se hacen de la vista gorda, permitiendo la explotación del trabajo infantil.
La falta de alfabetización de los padres y la irresponsabilidad propician que las autoridades abusen de ellos ya que los ven con vulnerabilidad ante tal situación.
El propio gobierno tiene la obligación de hacer algo, no solo para sus propios intereses, sino para los del pueblo en común.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Es una de las formas de trata de personas, es una práctica de secuestro, desaparición y ocultamiento de la identidad de niños, muchas veces mediante partos clandestinos y adopciones ilegales. Es una práctica utilizada por mafias para su financiación. También ha sido una práctica utilizada en regímenes dictatoriales, particularmente como forma de represalia contra mujeres o familias que no son fieles al régimen.
El tráfico de niños tiene por objeto la adopción ilegal, la explotación infantil tanto laboral como sexual -prostitución y corrupción de menores, Abuso sexual infantil-. y el uso militar de niños.

RaZoNes PaRa CrEer.